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José Ortega y Gasset

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José Ortega y Gasset
«La rebelión sentimental de las masas, el odio a los mejores, la escasez de éstos: he ahí la razón verdadera del gran fracaso hispánico».[1]
«La rebelión sentimental de las masas, el odio a los mejores, la escasez de éstos: he ahí la razón verdadera del gran fracaso hispánico».[1]
Véase también
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José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883 – ibidem, 18 de octubre de 1955), filósofo y periodista español.

  • «Cada uno es novelista de sí mismo, original o plagiario».[2]
  • «De querer ser a creer que se es ya, va la distancia de lo trágico o lo cómico».[3]
  • «El alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho a la vulgaridad y lo impone donde quiera».[4]
  • «Estoy persuadido de que hablar es una operación mucho más ilusoria de lo que suele creerse, por supuesto, como casi todo lo que el hombre hace».[5]
  • «Estudiar es algo constitutivamente contradictorio y falso. El estudiante es una falsificación del hombre. Porque el hombre es propiamente sólo lo que es auténticamente, por íntima e inexorable necesidad».[6]
  • «Hay quien sabe vivir como un sonámbulo. Yo no he logrado aprender este cómodo estilo de existencia».[7]
  • «La ciencia contemporánea, con su sistema y métodos, permite que los tontos sean útiles».[8]
  • «La moral es el ser mismo del hombre cuando está en su propio quicio y vital eficiencia».[9]
  • «La rebelión sentimental de las masas, el odio a los mejores, la escasez de éstos: he ahí la razón verdadera del gran fracaso hispánico».[10][11]
  • «...La [[Segunda República española|República necesita de todas las colaboraciones, las mayores y las ínfimas, porque necesita —queráis o no— hacer las cosas bien, y para eso todos somos pocos».[12]
  • «La teoría de Einstein es una maravillosa justificación de la multiplicidad armónica de todos los puntos de vista. Amplíese esta idea a lo moral y a lo estético y se tendrá una nueva manera de sentir la historia y la vida».[13]
  • «Quien quiera ver correctamente la época en que vive debe contemplarla desde lejos. ¿A qué distancia? Es muy sencillo: a la distancia que no permite ya distinguir la nariz de Cleopatra».[14]
  • «Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral».[15]
  • «Si algún día viniera alguien y nos descubriera el perfil del estilo de Cervantes, bastaría con que prolongáramos sus líneas sobre los demás problemas colectivos para que despertáramos a nueva vida. Entonces, si hay entre nosotros coraje y genio, cabría hacer con toda pureza el nuevo ensayo español».[16]
  • «Siempre he creído que es la claridad la cortesía del filósofo».[17]
  • «Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas».[18][19]
  • «Sobre la gleba dolorosa que suele ser la vida, brotan y florecen no pocas alegrías».[20]
  • «Una estupidez no se puede rebatir si no es con otra».[21]
  • «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».[22]

Sobre España

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  • «Castilla ha hecho a España y Castilla la ha deshecho».[23]
  • «Castilla se vuelve suspicaz, angosta, sórdida, no se ocupa en potenciar la vida de las otras regiones: Cataluña, Vasconia, Galicia; celosa de ellas, las abandona a sí mismas, y empieza a no enterarse de lo que pasa en ellas».[10]
  • «España es una cosa hecha por Castilla, y hay razones para ir sospechando que, en general, sólo cabezas castellanas tienen órganos adecuados para percibir el gran problema de la España integral».[10]
  • «Me opongo a una división en dos Españas diferentes, una compuesta por dos o tres regiones ariscas; otra integrada por el resto, más dócil al poder central [...] Pues tan pronto como existan un par de regiones estatutarias, asistiremos en toda España a una pululación de demandas parejas, las cuales seguirán el tono de las ya concedidas, que es más o menos, querámoslo o no, nacionalista, enfermo de particularismo».[10]
  • «No pido la organización de España por razones de pretérito, sino por razones de futuro».[10]

Selección de otros fragmentos y digresiones orteguianas

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  • «Afirmo de la manera más taxativa que no puede comprender bien la historia de España desde 1650 hasta hoy quien no se haya construido con rigurosa construcción la historia de las corridas de toros... Historia que revela algunos de los secretos más recónditos de la vida nacional española durante casi tres siglos».[24]
  • «¡Argentinos! ¡A las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presuman ustedes el brinco magnífico que dará este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal».[25]
  • «Cuando alguien nos pregunta qué somos en política o, anticipándose con la insolencia que pertenece al estilo de nuestro tiempo, nos adscribe a una, en vez de responder, debemos preguntar al impertinente qué piensa él que es el hombre y la naturaleza y la historia, qué es la sociedad y el individuo, la colectividad, el Estado el uso, el Derecho. La política se apresura a apagar las luces para que todos estos gatos resulten pardos».[26]
  • «El mundo es como es: nosotros quisiéramos que fuera de otra manera, y nos afanamos por lograrlo. Los hombres son injustos; nosotros creemos que la justicia debe hacer entre los hombres su firme nido de cigüeña. Los españoles somos fanáticos: tú y yo creemos que los españoles deben ser tolerantes. Al mundo que es oponemos el mundo que debe ser. Sobre la realidad trabajamos por fundar la idealidad. Ese estado de ánimo en que la idealidad halla siempre amorosa resonancia, es lo que llamo idealismo».[27]
  • «...El señor que dice ser médico, o magistrado, o general, o filólogo, u obispo —es decir, que pertenece a la clase directora de la sociedad—, si ignora lo que es hoy el cosmos físico para el hombre europeo, es un perfecto bárbaro, por mucho que sepa de sus leyes, o de sus menjunjes, o de sus santos padres».[28]
  • «Entiendo por ethos, sencillamente, el sistema de reacciones morales que actúan en la espontaneidad de cada individuo, clase, pueblo, época. El ethos no es la ética ni la moral que poseemos. La ética representa la justificación ideológica de una moral, y es, a la postre, una ciencia. La moral consiste en el conjunto de las normas ideales que tal vez aceptamos con la mente, pero que a menudo no cumplimos. Más o menos, la moral es siempre una utopía. El ethos, por el contrario, vendría a ser como la moral auténtica, efectiva y espontánea que de hecho informa cada vida».[29]
  • «... He leído el libro [Vida de don Quijote y Sancho] de don Unamuno de Vizcaya: casi todas las ideas de dicha obra me parecen bien, tanto que en un ensayo que por vía de ensayo había yo aquí compuesto y terminado aún no hace una semana, se hallaban casi todas; pero este hombre presenta solo las conclusiones y no tiene la caridad de ofrecer el camino para que se llegue o por que se ha llegado a ellas, de suerte que no creo lo entiendan. Además, ha tenido el secreto de hacer sobre el libro más simpático (en sentido científico) del universo, el libro más antipático y repelente de la tierra. [...] Comete, además, dos errores, uno de ellos indignante: el primero suponer que solo mueve al hombre el ansia de gloria al querer hacer algo más que lo vulgar y corriente. Esto es muchas veces pero no siempre. Y segundo, el desconsiderar a Cervantes, cuando acaso no existirá otra obra... que sean más obra y carne y sangre de su autor que ésta. Pero en fin, todo esto de Unamuno carece de importancia...».[30]
  • «No se puede hacer política viviendo al azar, bajo la anécdota de lo que en cada momento la opinión pública sostenga o no sostenga; todo eso hay que atenderlo, pero es menester ir a la política con un conjunto, por no decir pedantemente con un sistema, de convicciones firmes, siquiera sobre cómo es profundamente nuestro pueblo, porque sólo así se pueden prever sus graves reacciones».[31]
  • «¡Sorprendente condición la de nuestra vida! Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión. Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir. Es, pues, falso decir que en la vida deciden las circunstancias. [...] Pero el que decide es nuestro carácter».[32]
  • «Todos los grupos de la Cámara, sobre todo los grandes partidos, y más aún el mayor de ellos, que es el Partido Socialista, deben exponer su opinión. Tienen el gran deber en esta hora de hablar a tiempo, con toda altitud y precisión [...] El Partido Socialista es un partido gubernamental, y, esté o no en el banco azul, un partido gubernamental es cogobernante, porque se halla siempre en potencia próxima de ponerse a gobernar».[33]

Sobre Ortega y Gasset

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  • «El objeto de la ética es para Ortega el ethos, carácter o personalidad apropiado a través de la vida, viviendo».[34]
  • «En mi tiempo, todo estaba prohibido, hasta Ortega y Gasset, que ya es decir».[35]
  • «Silencio. José Ortega y Gasset, hombre de España, filósofo universal, amigo de la juventud universitaria ha muerto.
    Silencio. Quedan sus libros, y aún podemos ser discípulos de él a través de ellos.
    Silencio. Sus libros van a hablar por él, sus libros ocupan la cátedra que dejó vacía.
    La clase ha comenzado».[36]

Referencias

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  1. Ver menciones en GLibros.
  2. «Historia como sistema», en Obras completas, Alianza Editorial/Revista de Occidente, 1983; tomo VI, p. 34. Citado por Abellán, José Luis, en Los secretos de Cervantes y el exilio de don Quijote, p. 125. Centro Estudios Cervantinos, 2006. ISBN 9788496408258
  3. Ortega y Gasset, José. Meditaciones del Quijote. Obras completas, Vol. I. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0568-1 (tomo I) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004.
  4. Ortega y Gasset, José. Obras completas, Vol. IV. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo IV) La Rebelión de las Masas, 1937.
  5. Prólogo a los franceses en La rebelión de las masas. Círculo de lectores, 1967, p. 6. [ref. insuficiente]
  6. Ortega y Gasset. «Lección I». Unas lecciones de metafísica. 
  7. Ortega y Gasset, José. España invertebrada, Prólogo a la 4.ª edición, pág. 22.
  8. Obras completas en Revista de Occidente, 1958, pág. 143; recopilado por Mackay, Alan L. Diccionario de citas científicas: la cosecha de una mirada serena. p. 223. Ediciones de la Torre, 1992. ISBN 9788479600242.
  9. Obras completas, IV, 304. Taurus/Fundación Ortega y Gasset, Madrid, 2004-2010.
  10. 10,0 10,1 10,2 10,3 10,4 Ortega y Gasset, (2004), tomo III, pp. 423 y ss.
  11. Ver mejor: menciones en GLibros.
  12. Discurso en las Cortes Constituyentes. Estatuto de Cataluña del 13 de mayo de 1932. Obras completas, ISBN 84-306-0592-4 (tomo V) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004, p. 55.
  13. Obras completas, III, 647. Taurus/Fundación Ortega y Gasset, Madrid, 2004-2010.
  14. Ceram, C. W. Dioses, tumbas y sabios. Grupo Planeta, 2017. ISBN 9788423351992.
  15. Ortega y Gasset, José. Obras completas, Vol. IV. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo IV) La Rebelión de las Masas, 1937.
  16. Meditación preliminar en Meditaciones del Quijote. Citado por Abellán.
  17. Blanco Alfonso, Ignacio (08 de 2014). «El artículo filosófico de José Ortega y Gasset». Solar, Revista de Filosofía Iberoamericana 10 (2). p. 12. doi:10.20939/solar.2014.10.0201. 
  18. Bartra (1994), p. 230.
  19. Palomo (2013), p. 110.
  20. Ortega y Gasset, José. "Discurso en las Cortes Constituyentes. Estatuto de Cataluña, 13 de mayo de 1932. Obras completas, Vol. V. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo V) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004, p. 61.
  21. Señor (1997), p. 399.
  22. Ortega y Gasset, José. «Meditaciones del Quijote.» Obras completas, Vol. I. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0568-1 (tomo I) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004, p. 757.
  23. La España Invertebrada. EN: Ortega y Gasset; Eduardo Algeciras (ed.). Página 17. Librodot.com. En Archive.org.
  24. Reyes Cano, Rogelio. «Ignacio Sánchez Mejías y los actos del Ateneo de Sevilla». Revista de Estudios taurinos (2000) (Sevilla) (11): 130. ISSN 1134-4970. Consultado el 27 de julio de 2019. 
  25. «¡Argentinos! ¡A las cosas, a las cosas!» 9 de mayo de 1983. Vehils, Jorge. El País.
  26. Ortega y Gasset, José. Obras completas, Vol. IV. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo IV) Prólogo para franceses, La Rebelión de las Masas 1937, p. 365.
  27. Artículo publicado en el aniversario del fallecimiento de Francisco Navarro Ledesma, a quien considera «idealista inmarcesible». Recogido por Abellán, José Luis, en Meditaciones sobre Ortega y Gasset, 205-6, 207. Editorial Tebar, 2005. ISBN 9788473602150. Ver también en Obras Completas, I, 61. Madrid. Taurus, 2004
  28. "El significado de la universidad", conferencia organizada por la Federación Universitaria Escolar de Madrid, publicada más tarde como ensayo en Misión de la universidad (1976) por Espasa-Calpe. Citado por Claudio Bonvecchio: El mito de la universidad. Siglo XXI, 2000,pp. 254-268. 9789682316913.
  29. Obras completas, II, 616. Taurus/Fundación Ortega y Gasset, Madrid, 2004-2010.
  30. Carta de Ortega a Francisco Navarro Ledesma, Leipzig, marzo de 1905. Edición digital de la edición de Cuadernos Hispanoamericanos, núm. 190 (octubre 1965), Citado por Paulino Garagorri, "Unamuno y Ortega, frente a frente". pp. 15-32. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2016.
  31. Ortega y Gasset, José. «Segunda intervención sobre el Estatuto catalán.» Obras completas, Vol. V. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo V) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004, pp. 33-34.
  32. En La rebelión de las masas. Ed. Andres Bello, 1996. Página 86. ISBN 9789561307940.
  33. Diario de Sesiones del Congreso, 13/5/1932. "Discurso en las Cortes Constituyentes. Estatuto de Cataluña.» 13 de mayo de 1932. Obras completas, Vol. V. ISBN 84-306-0569-X (obra completa) ISBN 84-306-0592-4 (tomo V) Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004,
  34. Aranguren, J. L., «La ética de Ortega» en Obras completas, edición a cargo de F. Blázquez, Trotta, vol. 2, Madrid, 1994, p. 525. Citado por Parra.
  35. Fuster, Joan. Contra Unamuno y los demás, p. 20. Ediciones Península, 1975, Barcelona. ISBN 84-297-1103-1.
  36. Oración fúnebre leída por un grupo de universitarios ante la tumba del filósofo. Abellán, José Luis. Ortega y Gasset y los orígenes de la transición democrática. Espasa-Calpe, 2005. ISBN 9788467019353. Página 222.

Bibliografía

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  • Ortega y Gasset, José. España invertebrada. Bosquejo de algunos pensamientos históricos. Obras completas, Vol. III. Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004. ISBN 84-306-0569-X
  • Parra Ferreras, José Antonio. "Ética vital en Ortega y Gasset: Reflexiones sobre su fundamentación". Éndoxa: Series Filosóficas, n.o 36, 2015,pp. 213-250. UNED, Madrid.
  • Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 6073116314, 9786073116312. En Google Books.
  • Señor, Luis (1ª ed. 1997 / 2017). Diccionario de citas. Espasa Calpe. ISBN 8423992543. 

Enlaces externos

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